jueves, 19 de febrero de 2009

Los Facilitadores: Administración de Espacio-Tiempo

Los Facilitadores y la Administración de Espacio-Tiempo

Por: Steve Davis

Tu efectividad como facilitador no depende en un 100% de lo que haces. Una buena parte de tu éxito depende de lo que no haces. Estar en silencio y presente ante lo que está surgiendo es tal vez el don más grande que trae un facilitador a un grupo. El silencio interior es un valor excepcional. Te permite percibir por debajo del nivel superficial de comportamiento y ofrece a las personas la oportunidad de percibirse más claramente ellas mismas.
Presta atención a lo que “desea” suceder. Cuando escuchamos con atención, a menudo percibimos lo que debe hacer el grupo. Ésta puede ser una sensación intuitiva, o una sensación visceral de la energía grupal, palabras dichas, o comportamientos colectivos. Consulta con tus grupos cuando tienes la sensación de que se requiere una nueva dirección. Ofrece tu sugerencia y escucha su respuesta. Si aún estás en duda, confía en tu instinto y experiencia para emprender un nuevo curso de acción, y luego observa su respuesta. Si las cosas continúan de manera productiva, estás en la senda correcta. Si no es así, prueba otra cosa.
Cuándo actúas, es tan importante como el acto. Estas son algunas preguntas para ayudarte a conducir los tiempos de las actividades grupales.
· ¿El grupo tendrá lo que necesita (energía y capacidad)?
· ¿Estarán preparados para hacerlo (es decir, suficiente confianza y potencial)?
· ¿Cuál será el resultado probable?
· ¿Cuál será el estado emocional del grupo y de las personas?
· ¿El grupo estará mentalmente preparado para el paso siguiente?
· Las actividades que causan alto stress deben estar seguidas por actividades de bajo stress.
· Haz cambios de estado frecuentes (cada 5-7 minutos).
Usa el espacio con eficiencia. Existen muchas razones para tomar descansos de diverso tipo durante el trabajo con grupos. Estas son algunas formas de usarlos.
· Para responder a necesidades biológicas (baño, comidas, los facilitadores necesitan mucha agua).
· Para descanso mental (para liberar stress).
· Para dar tiempo a los facilitadores para analizar y reorganizarse.
· Para responder a cambios de atención y de energía.
· Para que los participantes puedan revisar su e-mail y otros mensajes.
· Para que los participantes tengan tiempo de procesar, descansar e integrar el aprendizaje.
La conclusión de esto es que el silencio y el tiempo son por lo menos tan importantes como el contenido y la técnica. Estos elementos son herramientas que generalmente se pasan por alto, y que los facilitadores pueden aplicar para descubrir y navegar el submundo de las dinámicas de grupo.

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